</head>
Al llegar Jesús, al pozo de Jacob, encontró a una mujer muy interesante por su manera de pensar. Sin embargo, ella no podía entender o actualizar las doctrinas que en ese entonces habían impuesto, los líderes de aquella época.
Destacando una de las preguntas que le hace ella a Jesús de Nazareth, acerca de que si él, es mayor que Jacob. La Samaritana, no podía entender que Jesús era el enviado de Dios. Y que la historia cambiaba para todas las naciones, a partir de este maestro, que busca centraliizar la adoración que había tomado desde la época de Jacob, un rumbo diferente, al que la historia enfatizaba para las naciones que creían en el amor y la unidad universal.
Los historiadores judíos, habían dividido a la nación tanto, que la gente llegó a creer que ciertos lugares, como el pozo de Jacob eran lugares para adorar, independizándose realmente del sentido social y cultural, que las Escrituas, enfatizaban.
Esto hacía que la gente de Jerusalén, y los visitantes, perdieran en realidad, la noción de un Dios que quiere que procedamos a la unidad y el desarrollo que merecen todas las naciones, sin excepción alguna.
Así que en la Samaritana, encontramos una adoradora que sabe de historia, pero que no se puede sostener ante Jesús, con un concepto definido y práctico. El problema de la humanidad hoy no es que no saben, sino que saben tanto, y a la vez no saben nada.
El espíritu de contienda y disidencia, estaba en el corazón de ella. Sabía que en el templo de Jerusalén, se adoraba a Jehová. Sin embargo, se fue desviando de la adoración y termina creyendo en el pozo de Jacob.
No hay nada malo en creer en una montaña, en un pozo fresco cuyas aguas refrescan el paladar de todos estos habitantes de Samaria. Pero esto no puede reemplazar la comunión con la humanidad.
Los maestros desatinados inconformes y con problemas en el asunto de adoración e interpretación, se habían desviado y terminaron enseñándole a la humanidad de ese entonces, sus desvíos por intereses económicos, que hasta el día de hoy, han persistido.
Es necesario comprender el trabajo de Jesús para establecer el pensamiento de la Samaritana. Y enseñarle que la razón está por encima de las desviaciones que le enseñaron, sus padres.
La tecnología nos permite hoy, adorar desde cualquier lugar de la tierra. Y compartir con la familia y el mundo del ciber espacio, sin dejar de entender que Dios es amor. Y sin esos conceptos que cada día desviaban a la Samaritana, hacia el mundo de la confusión en adoración, salud y en economía.
Me despido compartiendo esta cita bíblica que nos permite comprender mejor hoy, la adoración y la cultura de antaño, que a la letra dice así: "Nuestros padres adoraron en este monte, y vosotros decís que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar" (San Juan 4: 20) versión Reina Valera 1960.
Los invito a visitar este video que se titula: Cómo la inteligencia artificial ayudará a los profesores. Kai-Fu Lee, experto en I A, de una duración de: 5: 12, cuyo enlace es: https://www.youtube.com/watch?v=9N1iYDHRZ14
"Con desarrollo multi cultural y tecnológico, comienza el siglo 21"
No hay comentarios:
Publicar un comentario