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En la charla con la Samaritana, Jesús, es claro con ella cuando le confirma que cinco maridos ha tenido, y el que tienes ahora, no es tu marido. Podemos decir que la samaritana, no era una mujer que tenía en claro, los principios del matrimonio.
Al no entender las responsabilidades que conlleva el matrimonio, ella tomó un atajo, creyendo que en la multitud de experiencias estaría, la felicidad. Lo vemos muy claro, en esta charla. Jesús empieza a analizar el tema de esta mujer, mientras dialogaban.
Y el día les ofrecía una página en blanco para escribir sobre esta mujer samaritana, que cada vez que leo estas historias, me parecen tan resaltantes, para la familia humana, hoy. Donde se puede leer acerca de las personas que no entraron en una comunión auténtica con la pareja y con el Creador.
Siempre he dicho que entre más compromisos tenga el ser humano, menos tiempo le queda para vivir su propia experiencia. Así que el tema de Jesús de Nazareth, se trata de este punto exacto sobre la adoración a Dios, y el compromiso de la familia, con el dueño de nuestro jardín.
La samaritana no podía entender el asunto de su pobreza, porque se había desviado del mundo real de la felicidad, y esto a ella le mantenía las emociones alteradas desde todos los puntos de vista del género humano, llevándola a creer que las emociones eran todo en la vida.
Nunca pensó ella, que las emociones había que sujetarlas para poder ver el mundo a través de la plenitud de la comunión con el Creador. Así como muchas personas en el mundo, la samaritana no pensó que el estudio con tendencia al desarrollo, le ayudaría a mejorar la actitud sobre la vida práctica.
Así que ella al ignorar el conocimiento, estaba desperdiciando su vida con hombres que tampoco tenían el valor y la cultura para construir. Este tipo de personas no construyen, sino que destruyen.
Y el mundo de hoy necesita mujeres y hombres decididos a construir bajo los parámetros del amor, la jusiticia y la sabiduría que se necesita para levantarse como esta mujer, finalmente, se levantó.
Esta mujer samaritana pudo entender que en la multitid de experiencias con los hombres, realmente no se halla la felicidad, ni tampoco la plenitud de la vida que cada ser humano debe construir con ética y moral, para su descendencia.
Esta reflexión está basada en el siguiente versículo que a la letra dice: "Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo mardio;" (San Juan 4: 17) versión Reina Valera 1960.
Los invito a visitar este video que se titula: Yo soy Él - Jesús y una mujer marginada en el pozo, de una duración de: 7: 33, cuyo enlace es: https://www.youtube.com/watch?v=-LCn3ywVF0U
"Con conocimiento bendice Jehová, a la tierra, y con razones, a sus jóvenes"

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